EE.UU. aumenta su despliegue militar en Nuestra América bajo la excusa de la ‘guerra contra el narcotráfico’

Filed under: Destacados,EEUU y Canadá |
Share

Por John Glaser, Anitwar.com (Traducido por PIA).- Los Estados Unidos continúan militarizando gran parte de Nuestra América, invirtiendo grandes sumas de dinero con el objetivo de sostener regímenes obedientes, entrenar fuerzas armadas y milicias, construir nuevas bases militares, desplegar más tropas y mantener a la industria militar feliz y satisfecha.

Associated Press afirmó que “Los EE.UU. han militarizado la lucha contra los traficantes de drogas, gastando más de 20 billones de dólares en la década pasada, lo que representa el despliegue más costoso en Latino América desde la Guerra Fría.”

Según esta nota, “Tropas del Ejército norteamericano, pilotos de la Fuerza Aérea y embarcaciones de la Marina equipados con grupos antinarcóticos de la Guardia Costera, actúan cotidianamente  persiguiendo, rastreando y capturando traficantes de droga”. Asimismo, Washington está “entrenando agentes legales y fuerzas militares de Latino América, a la vez que construye una costosa red de equipos electrónicos, radares, aviones, barcos, pistas de aterrizaje y puestos de abastecimiento.” EE.UU. justifica todas estas acciones bajo el pretexto de la guerra contra las drogas.

Los EE.UU. están implantando nuevas bases militares en Guatemala, Panamá, Belice, Honduras, República Dominicana, Perú entre otros lugares.

Miles de millones de dólares que los norteamericanos pagan con sus impuestos son destinados a militarizar la región para el beneficio de Washington y su corporación de colaboradores. Pero esos fondos suelen acabar en algunos lugares muy desagradables. John Lindsay-Poland de Fellowship of Reconciliation (FOR) detalla unos cuantos agentes de violación de los derechos humanos que EE.UU. sostiene en la actualidad:

El Comando Sur de los EE.UU. (SouthCom), responsable por las actividades militares norteamericanas en el Caribe, América Central y Sudamérica, está dando apoyo a la policía de frontera panameña (SENAFRONT), mejorando las instalaciones de esa fuerza. SENAFRONT estuvo implicada en el asesinato de manifestantes indígenas en Bocas del Toro durante 2011, y disparó balas de plomo de forma indiscriminada en medio de las protestas de Afro-caribeños el pasado octubre.

En Guatemala, a pesar de la legislación norteamericana que prohíbe al “Departamento de Estado canalizar ayuda militar para el ejército” de ese país, curiosamente, la prohibición “no aplica para la asistencia que brinda el Departamento de Defensa.” Tal es así, que la ayuda militar de los EE.UU. en Guatemala ha aumentado más de siete veces desde 2009.

Los contratos incluyen nueva asistencia a las fuerzas especiales guatemaltecas conocidas como Kaibiles. Este organismo cuenta con miembros veteranos que han sido denunciados por brindar entrenamiento al cartel de narcotráfico de los Zetas, así como por haber participado de las peores atrocidades durante el genocidio de la década de 1980. Dos de esos contratos, realizados a través de SouthCom y firmados en septiembre, tienen por objetivo construir un “polígono de tiro” y realizar “innovaciones” en la base de entrenamiento en Poptun, Petén.

Lindsay-Poland agrega que “durante 2012, las fuerzas armadas norteamericanas gastaron 8,1 millones de dólares en combustible en Guatemala, probablemente para los ejercicios militares denominados ‘Más allá del Horizonte’, los que se realizaron en ese país y en Honduras desde abril hasta julio. Ese combustible quizás también sirvió para el despliegue de 200 marines hacia Guatemala en agosto pasado”.

Los EE.UU. expandieron recientemente su misión en Honduras, conocida como Operación Anvil, la cual comenzó con seis helicópteros de ataque pertenecientes al Departamento de Estado norteamericano, y un equipo especial de agentes de la Administración de Lucha contra las Drogas (DEA) quienes en varias ocasiones han estado implicados junto con las fuerzas de seguridad hondureñas en el asesinato de personas inocentes.

En junio de 2012, un grupo de académicos de diferentes países de Nuestra América junto con otros de los EE.UU. escribieron una carta dirigida al Departamento de Estado protestando contra la presencia militar norteamericana en Honduras y exigiendo que se detenga la ayuda a los aparatos de las fuerzas de seguridad criminales de ese país. En la misiva expusieron que la ‘guerra contra el narcotráfico’ es una farsa, destacando que “nosotros somos los que proveemos todos los muertos en su guerra”. Aseguraron que “combatir el narcotráfico no es una justificación legítima para que los EE.UU. proporcionen dinero y entrenamiento a las fuerzas de seguridad que usurpan los gobiernos democráticos y reprimen violentamente a nuestros pueblos.”

Pero cuando Washington no brinda su apoyo y entrenamiento a violadores de derechos humanos, su contribución militar en la región ayuda exclusivamente a las corporaciones que forman parte de la industria militar. Así lo muestra Lindsay-Poland:

Muchos países que acogen las actividades militares norteamericanas esperan con ello obtener beneficios económicos y nuevos empleos. Pero al menos 5 de cada 6 dólares que el Pentágono gasta en sus contratos en servicios y bienes en la región fueron destinados para compañías norteamericanas. En 2012 el Pentágono firmó contratos por más de 574 millones de dólares (incluyendo contratos para combustible), pero sólo el nueve por ciento fue acordado con empresas locales. En el Caribe, prácticamente no hubo compañías que se beneficiaran de los 245 millones de dólares que gastó el Departamento de Defensa en la región.

Los EE.UU. cuentan con un enorme registro de salvaje intervencionismo militar y de apoyo a asesinos genocidas en América Central y Sudamérica. La administración Obama ha incrementado drásticamente dicha tendencia histórica. Uno se ve tentado a señalar cuan inefectiva ha sido la justificación de la ‘guerra contra el narcotráfico’, dado que eso sólo ha dado como resultado el aumento del mercado negro del tráfico de drogas.  Pero la verdad es que estas políticas son increíblemente efectivas para el mantenimiento del dominio sobre los regímenes obedientes, en el sostenimiento de la hegemonía geopolítica, económica y militar dentro de la región y para llenar los bolsillos de Lockheed Martin, Raytheon y otras incontables corporaciones estrella del Estado de Bienestar.

 

Texto original: http://antiwar.com/blog/2013/02/04/us-expands-military-reach-in-latin-america

  • Twitter
  • del.icio.us
  • Digg
  • Facebook
  • Technorati
  • Reddit
  • Yahoo Buzz
  • StumbleUpon

Archivo

order levitra without prescription buy generic | http://www.noticiaspia.org/ee-uu-viaje-de-kerry-tranquiliza-a-sus-aliados-respecto-a-iran/ | dapoxetine qe